¿Existen los amores pequeños? ¿O siempre es el mismo amor, sin importar la edad? ¿Puede un niño amar con la misma intensidad que un adulto?

El día que su papá le habló de la inminente mudanza, su corazón se partió en dos. ¿Acaso hay curitas para el corazón?Era una oportunidad única para su padre, un trabajo el que ganaría mucho más dinero, en el que haría todo lo que le gustaba.Pero para ella, aquello era un adiós.

Ya no serían más vecinos, ahora vivirían a cientos de kilómetros. Ya no escucharía su melodiosa voz, la tibieza de sus palabras.Dicen que los que están destinados a estar juntos están unidos por hilos transparentes.20 años después, aquel (ahora) hombre, tuvo que mudarse por trabajo.

Los caminos de la vida los llevaron a la ciudad en la que vivía su primer amor… Sólo sería cuestión de volverse a encontrar

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